Pues la forma correcta es plastilina. Lo de “plastelina” lo dice muchísima gente porque suena parecido y se ha quedado ahí como palabra rebelde del vocabulario 😅, pero si nos ponemos técnicos (y un poco tiquismiquis).
La plastilina es una masa moldeable pensada para crear figuras imaginativas, formas o modelados sin necesidad de cocción. Básicamente, es uno de los materiales para modelar más utilizados tanto en colegios como en manualidades, arte o juegos infantiles. Y sí, también sirve para que medio salón termine lleno de mini bolitas de colores pegadas debajo de la mesa…
La mejor y que debes usar para niñ@s es una que sea no tóxica, suave y fácil de moldear, utiliza marcas conocidas de papelería y no tendrás problema alguno ya que tienen estrictos sistemas de seguridad en su fabricación. Para niños más pequeños interesa que no esté demasiado dura y que no manche en exceso y la blanda de foam suele ser la mejor opción. La mayoría prefieren esta masa de plastilina blanda pero se seca al aire, si la prefieres reutilizable compra la Jovi, que no es tan blanda pero para niños a partir de 2 años se lo pasarán estupendamente con ella.
Normalmente se recomienda a partir de los 2 o 3 años, siempre con supervisión adulta. A esas edades la plastilina ayuda muchísimo a desarrollar motricidad fina, coordinación y creatividad. Eso sí, hay niños que intentan comprobar si sabe tan bien como parece… no pasará nada, pero aunque hagas un perrito caliente con ella no conviene comérselo entero 😂😂😂. Ya tienes plastilinas válidas para niñ@s a partir de 12 meses, generalmente del tipo más blando. Fíjate que lo especifique en el envase y ¡a divertirse!.
Aquí depende mucho del uso. Para el colegio dentro del material escolar la más elegida generalmente es la Jovi, pero también hay reutilizable de Giotto. Pero, por lo menos de nuestras marcas, cualquiera de ellas te resultará válida y segura para pasar una tarde divertida en familia.
Muchísimos más de los que parece. La plastilina ayuda a mejorar la motricidad fina, la fuerza en las manos y la coordinación ojo-mano. También potencia la creatividad y la imaginación, especialmente en niños pequeños. Y además tiene un efecto bastante relajante y que entretiene a los niños… a veces a los padres no tanto cuando encuentran un trozo pegado al sofá tres semanas después.
La plastilina tradicional no se seca al aire y puede reutilizarse muchas veces, mientras que las otras masas o pastas para modelar se endurecen para conservar las figuras «duritas». Si buscas algo para jugar una y otra vez, la masa plastilina clásica suele ser la mejor opción. Si quieres guardar la creación para siempre, ya tocaría mirar pastas de modelado de secado al aire o para hornear.
Depende bastante de la calidad y del entusiasmo creativo del artista 😅. La mayoría de plastilinas infantiles actuales están diseñadas para manchar menos, aunque algunos colores intensos pueden dejar restos si se aplastan bien a conciencia contra los tejidos. Pero vamos, tanto de la ropa como de otras superficies saldrá sin problemas con un lavado o un trapo húmedo.