Analizamos el cambio de los Staedtler Noris: peso, madera, afilado y escritura

¿Prefieres verlo que leerlo?
En este vídeo comparamos en directo los Staedtler Noris antiguos y los nuevos, probando el afilado, el peso y la escritura para comprobar si el cambio de madera realmente se nota en el uso diario.
Los lápices que todos hemos usado… aunque no todos sean iguales

Hay objetos que no necesitan presentación. Los lápices Staedtler Noris son uno de ellos. Da igual si estudiaste hace cinco años o hace treinta; es muy probable que alguna vez tu profesor escribiera en la lista de material aquello de «un lápiz Staedtler Noris HB». Era casi tan obligatorio como llevar estuche… y olvidar el estuche una vez por trimestre.
Durante décadas apenas cambiaron. Mismo diseño amarillo y negro, mismo «culito» rojo, mismo tacto de madera de cedro y la misma sensación al sacar punta que llevamos grabada en la memoria desde el colegio. Parecía uno de esos productos que sobrevivirían intactos al paso del tiempo, junto a los bolígrafos Bic y las gomas Milan con olor a infancia.
Pero resulta que sí cambiaron. Y bastante más de lo que parece, al menos a mí me lo parece.
El día que descubrimos que algo no cuadraba

En nuestro caso no fue leyendo una nota de prensa ni viendo un anuncio de Staedtler, ni siquiera que nos avisara algún comercial de proveedores!!
Estábamos preparando uno de esos pedidos enormes de vuelta al cole, cuando cogí uno de los nuevos Noris para colocarlo en el expositor y pensé: «Aquí pasa algo raro.»
Se sentía diferente en la mano. Pesaba más, el tacto no era el mismo y hasta el sonido al golpearlo sobre la mesa parecía distinto. Sí, puede sonar un poco friki… pero después de manipular miles de lápices durante años acabas detectando estas cosas casi por instinto.
La sorpresa fue que prácticamente nadie nos dijo nada. Entre cientos de clientes, apenas dos o tres comentaron el cambio. El resto siguió comprándolos con absoluta normalidad. Supongo que para la mayoría un lápiz es simplemente… un lápiz. Y tienen parte de razón y los frikis somos nosotros…
¿Qué cambió realmente en los Staedtler Noris?

La diferencia no está en la mina.
Ni en la pintura.
Ni en el diseño.
El cambio importante está en el cuerpo del lápiz.
Durante décadas los Noris se fabricaron con madera de cedro, una madera ligera, fácil de afilar y muy agradable al tacto. Sin embargo, Staedtler fue introduciendo progresivamente un nuevo sistema de fabricación basado en fibras de madera reciclada y materiales compuestos, buscando reducir el impacto ambiental y aprovechar mejor los recursos.
La transición comenzó de forma gradual y, en Europa, empezó a hacerse realmente visible entre el verano de 2022 y principios de 2023, completándose en mercados como Alemania durante 2024.
En otras palabras: sí, los Staedtler Noris han cambiado. Y no es una sensación tuya.
¿Es peor utilizar madera reciclada?

En absoluto.
De hecho, nos parece una decisión bastante lógica. Si una empresa puede fabricar millones de lápices reduciendo el consumo de madera natural, bienvenida sea la iniciativa. Ojalá más fabricantes hicieran esfuerzos similares en lugar de poner una hoja verde en el envase y llamarlo «compromiso ecológico».
Ahora bien, que sea una buena decisión para el planeta no significa que la experiencia de uso sea exactamente igual.
Y ahí es donde empieza la parte interesante de esta comparativa.
Porque el nuevo material tiene un comportamiento diferente al cedro tradicional. Es más denso, más compacto y también bastante más pesado. Eso afecta al afilado, al equilibrio del lápiz y a las sensaciones que transmite en la mano, aunque la escritura siga siendo prácticamente la misma al no cambiar la mina, peeero…
Comparativa rápida: Staedtler Noris antiguo vs nuevo
A simple vista parecen idénticos. En la práctica, no lo son tanto.
Antes de empezar las pruebas…
Sobre el papel todo esto suena muy bien. Pero una comparativa de verdad no se hace leyendo especificaciones, sino utilizando ambos lápices exactamente en las mismas condiciones.
Así que hicimos lo que cualquier amante de la papelería haría un sábado por la tarde: sacar punta, pesarlos, escribir con ellos y analizarlos uno junto al otro. Sí, probablemente podríamos haber salido a tomar el aire… pero entonces este artículo sería mucho menos interesante.
Y precisamente esas pruebas son las que vamos a ver a continuación.
La prueba de afilado: aquí empiezan las diferencias

Hasta ahora todo eran sensaciones. Que si pesa más, que si el tacto cambia, que si parece otro lápiz… Pero había una forma muy sencilla de comprobar si realmente la nueva madera reciclada se comporta diferente: sacarles punta.
Porque al final un lápiz puede tener el mejor diseño del mundo, pero si cada vez que lo afilas parece que estás taladrando un muro de carga, algo ha cambiado.
Así que decidimos hacer la prueba con dos sacapuntas completamente distintos para evitar aquello de «es que ese sacapuntas no vale».

Primera prueba: con un sacapuntas de alta calidad
Comenzamos utilizando un sacapuntas Maped de acero macizo, bastante superior al típico metálico de aluminio o de plástico que todos hemos tenido alguna vez en el estuche.
Con el Staedtler Noris antiguo, el de madera de cedro, la sensación es exactamente la que uno espera. La cuchilla entra con suavidad, la espiral sale continua y apenas hace falta ejercer presión. Todo resulta muy fluido y la punta queda perfectamente afilada.
En otras palabras: la experiencia de toda la vida.
Con el nuevo modelo de madera reciclada ocurre algo curioso.
No es que afile mal. De hecho, el resultado final es prácticamente igual. La diferencia está en el camino hasta llegar a esa punta.
Desde el primer giro se nota que la madera ofrece bastante más resistencia. Hay que sujetar con fuerza el sacapuntas porque el lápiz transmite más esfuerzo a la mano y la sensación es mucho más dura.
No llega a ser incómodo, para un adulto claro, para un niño pequeño yo no lo veo… pero sí lo suficiente como para que cualquier persona acostumbrada al modelo antiguo note inmediatamente que algo ha cambiado.
Y eso fue exactamente lo que nos ocurrió la primera vez.

Segunda prueba: el sacapuntas «normal»
Como no todos llevan encima un sacapuntas de máxima calidad, repetimos la prueba con uno de plástico corriente, de buena calidad, pero del tipo que encontramos en cualquier estuche escolar (comprado en papelería claro).
Aquí el comportamiento vuelve a repetirse.
El Noris clásico sigue afilándose con muchísima facilidad. La cuchilla muerde la madera sin esfuerzo y la espiral sale limpia desde el principio hasta el final.
Es justo la sensación que probablemente recuerdes del colegio.
En cambio, el nuevo Noris vuelve a exigir un poco más de trabajo.
Hay que hacer más fuerza todavía que con anterior sacapuntas lógicamente durante todo el proceso y la diferencia de dureza vuelve a aparecer desde el primer giro. El resultado sigue siendo correcto, la mina no se rompe y la punta queda perfectamente utilizable, pero el esfuerzo necesario es claramente superior.
No estamos hablando de un cambio dramático. No hace falta llamar a los bomberos para sacar punta.
Pero si utilizas ambos lápices uno detrás de otro, la diferencia es evidente.

¿Significa eso que la madera reciclada es peor?
No necesariamente, para algunos puede ser incluso mejor porque da sensación de solidez como decimos en el video.
Simplemente tiene propiedades distintas.
La madera de cedro siempre ha sido muy apreciada porque combina ligereza con una gran facilidad para mecanizarla y afilarla. La nueva madera compuesta utilizada por Staedtler resulta mucho más compacta y densa, por lo que ofrece mayor resistencia al corte.
Desde un punto de vista técnico tiene todo el sentido del mundo. Desde el punto de vista del usuario… depende de lo acostumbrado que estés al modelo clásico..
Prueba del peso: aquí ya no hablamos de sensaciones
Hay veces que las manos pueden engañarnos. Por eso decidimos hacer algo mucho más objetivo: poner ambos lápices sobre una báscula.
Y aquí llegó la mayor sorpresa de toda la comparativa. Para algunos claro, yo ya lo había notado nada más cogerlos como os he contado.

Noris antiguo
El modelo clásico de cedro marcó un peso de 4 gramos.
Nada fuera de lo normal.
Es el peso ligero que siempre ha caracterizado a estos lápices escolares.

Noris nuevo
Después colocamos el nuevo modelo fabricado con fibras de madera reciclada.
Resultado: 8 gramos
Sí. Justo el doble. No era una sensación. No era sugestión. No era que esa mañana hubiéramos desayunado poco…
¿Se nota ese peso al escribir?
Lógicamente sí, por lo menos nosotros al menos, como os decía la mayoría de la gente seguramente no porque pocos nos lo han comentado, pero para alguien que escriba mucho con estos lápices y que sea tan friki de los productos de la papelería lo va a notar irremediablemente.
¿Quiere decir que sea malo?
No lo creo, para algunos puede transmitirles solidez y robustez general.
Cómo identificar un Staedtler Noris antiguo y uno nuevo
Si has llegado hasta aquí seguramente ya tengas la misma duda que tuvimos nosotros: ¿cómo sé cuál tengo en casa? La forma más sencilla es fijarte en el propio cuerpo del lápiz, los nuevos añaden un texto especificando el nuevo compuesto de tecnología wopex de madera reciclada en inglés (upcycled wood).
Pero vamos si tienes oportunidad de coger los dos modelos, uno con cada mano notarás rápidamente la diferencia de peso.
Nuestra opinión después de probar ambos
Después de comparar el afilado, el peso y la escritura, nuestra sensación es bastante clara. Si nunca has utilizado un Noris antiguo, probablemente el nuevo te parecerá un lápiz perfectamente normal. Escribe bien, dura mucho y sigue siendo uno de los referentes de la papelería escolar. Pero si llevas media vida utilizando los de cedro, el cambio se nota desde el primer momento. Y no hace falta ser ingeniero de materiales ni pertenecer al CSI de la papelería, basta con coger uno durante unos segundos.
Lo curioso es que, de todos los clientes que han pasado por nuestra tienda desde que comenzó la transición, apenas tres personas nos comentaron espontáneamente que algo les parecía diferente. El resto siguió comprándolos con absoluta normalidad sin darse cuenta. Eso demuestra que, aunque el cambio existe y es evidente para quienes manipulamos estos lápices a diario, para la mayoría de usuarios sigue siendo un detalle prácticamente sin importancia y si beneficia al medio ambiente la conclusión es clara. Staedtler ha acertado con el cambio. No escriben diferente y eso está bien, lo que ha cambiado es la sensación de tenerlos entre los dedos. Y eso, para quien ha crecido con ellos, pesa casi tanto como el propio lápiz.
¿Y tú habías notado el cambio?
Ahora nos toca hacerte la misma pregunta que llevamos años haciéndoles a nuestros clientes. ¿Te habías dado cuenta de que los Staedtler Noris habían cambiado o te has enterado hoy leyendo este artículo? Cuéntanoslo en los comentarios del video de youtube, porque estamos deseando conocer vuestras opiniones de este cambio de un lápiz mítico como los Noris de Staedler.
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